17 junio 2010

Un gato puede ser el mejor amigo del mundo.

Una vez más, mi gata me ha dado una lección simplemente mirándome fijamente, lo que tiene aún más mérito. Se llama Missi, aunque no responderá a ese nombre, bueno... nunca suele hacerlo.



Esta mañana; mientras leía El coleccionistas de relojes extraordinarios (un libro espectacular) le daba vueltas a un pequeño altercado que ha ocurrido hoy en clase originado por mi culpa, yo quise salir con mis amigas pasando por alto que entre ellas no se llevan bien... Y entonces me hicieron elegir, no fui capaz de hacerlo, pero ellas aún esperan una respuesta. Ese tema me agobiaba mucho. Mi felina se sentó en la mesa donde yo me apoyaba. Asomó la cabeza por encima del ejemplar literario, como un autómata dejé el tomo para dedicarle mi completa atención y ella me respondió yéndose al salón; sobreentendí que debía seguirle. Tras una par de elegantes saltos se colocó en el alféizar de la ventana, al acercarme comprobé que estaba lloviendo. Había ganado más tiempo para pensar, aquella tarde no saldría con nadie.

13 junio 2010

No lo comprendo.

Hoy tengo el placer de relatarles un acontecimiento realmente grandioso. Atentos a sus pantallas, pues apostaría mis ojos a que les voy a sorprender.

Anoche, como de costumbre, yo estaba con mi querida felina tomando mi café mirando por la ventana que da a un parquecito. Allí había algo así como un señor vestido de frac negro, con chistera y fumaba una pipa; junto a él una señorita vestida de corset y larga falda. Sin duda, ambos estaban ataviados con sus mejores galas. En ese momento me pregunté el por qué había dos seres vestidos así en la época en la que nos encontramos.

De repente, la señorita miró hacía arriba y me saludó cordialmente. El caballero la imitó quitándose el sombrero. No sé por qué, bajé a su encuentro. La señorita me cogió por los hombros mientras me susurraba: Adiós. Y puum, me despierto encontrando mi cama llena de cenizas.

Metáforas

Todas las noches, antes de cerrar los ojos hasta la mañana siguiente, me asomo a la pequeña (muy pequeña) ventana de mi cuarto. Las estrellas se ven amontonadas, como si no tuvieran espacio en mi pequeño Universo.
Si te quedas mirando un rato las estrellas, observas que no todas brillan igual. Algunas estan borrosas y casi no ves ese puntito en el cielo, porque están muy lejos. Otras, al contrario, brillan como si no la fueran a hacer nunca más (pero lo repiten al día siguiente) y están tan cerca que pienso que si alargo la mano las podré tocar.
Hay estrellas que dejan de estar ahí de un día para otro; una noche miro y siguen brillando, a la siguiente… ¡Zas! Algunas ni me doy cuenta, simplemente veo un hueco entre dos y lo sé, si no ni me daría cuenta.

“Ojalá que brillen a mi lado para siempre, que iluminen mi pequeña habitación”

Y hay te das cuenta de que todas las estrellas se apagan, que hasta la que ves más brillante, algún día se irá
…y que después, no las puedes volver a encender por mucho que lo intentes.

Presentación

Buenos días, damas y caballeros.

Nuestros nombres son Nok y Bra (seudónimos, cosas de bloggers). Somos dos señoritas que aman expresarse por medio de la palabra, algo que no todo el mundo hace correctamente. Aunque las dos ya teníamos blogs por solitario, nos hemos decantado por hacer uno común (mucho más fácil para saber lo que escribe la otra, en mi caso).

Bienvenidos a nuestro pequeño Universo.
(Disfruten del paseo)